Una alianza es una relación abierta establecida entre
socios activos cuya fortaleza radica en los aportes distintos
pero complementarios que cada uno hace para alcanzar un
propósito común acordado por todos. Las alianzas son una
estrategia para impulsar el desarrollo y mejorar la
convivencia y la gobernabilidad.
El Programa Nacional de Alianzas adelanto convocatorias en 1996,
1997, 1998, 1999 y 2002 para identificar casos exitosos de
alianza entre el sector público, el sector privado y
organizaciones ciudadanas, documentar las más destacadas y
sistematizar aprendizajes que pudieran difundirse.
En ese lapso identificó 468 alianzas y documentó 51 de ellas.
Los informes y resúmenes ejecutivos de estas experiencias pueden
ser consultados en esta página.
Los casos correspondientes a 1996 y 1997 hacen parte de las
primeras convocatorias adelantada por la Fundación Corona (1996)
y el Banco Mundial (1997) antes de la creación del programa.
Este
año se postularon 73 alianzas a la convocatoria
realizada por la Fundación Corona. Nueve de ellas están
documentadas
aquí >>
En
esta oportunidad se postularon 68 experiencias durante
la convocatoria efectuada por el Banco Mundial a través
del Programa Latinoamericano de Alianzas para la
Superación de la Pobreza. Diez de ellas están
documentadas
aquí >>.
Este
año se postularon 108 alianzas a la convocatoria. Diez
de ellas están documentadas
aquí >>.
Este
año se postularon 131 alianzas a la convocatoria. Diez
de ellas están documentadas
aquí >>.
Las
dos estudios de caso que se publican de 2000 - 2001 se
refieren a alianzas postuladas en años anteriores, que
el Programa decidió documentar. Diez de ellas esán
documentadas
aquí >>.
En la
última convocatoria del Programa se presentaron 88
alianzas, de las cuales se documentaron diez, cuyos
informes se pueden ver
aquí >>.
A finales de 1990, Tarso, un municipio cafetero del suroeste de
Antioquia con 6.947 habitantes, evidenciaba una crisis
económica, política y social de grandes proporciones por la
inadecuada gestión de los gobernantes locales y la escasa
participación de los ciudadanos en el manejo de los asuntos
públicos. Paralelamente, dos situaciones de origen externo
amenazaban la dinámica del desarrollo local: la crisis de la caficultura, principal actividad económica, y la
presencia de
actores armados en el municipio.
El déficit fiscal del municipio amenazaba con hacerlo inviable.
El gobierno local había perdido su legitimidad y los
pobladores desconfiaban de las instituciones del Estado. No se
pagaban impuestos. Inversionistas y población en general se
fueron a otras localidades. Se agudizó el desempleo, la
violencia intrafamiliar y la desnutrición infantil. Y no
había ni políticas públicas ni programas para brindar soluciones
integrales a estas problemáticas sociales.
La crisis, sin embargo, fue asumida como una oportunidad
para iniciar un proceso de transformación de las relaciones
sociales y de poder. Los tarseños se dieron primero a la tarea
de organizarse como sociedad civil en Asamblea Municipal
Constituyente, AMC, para luego constituir una alianza con la
administración municipal. | más..