Una alianza es una relación abierta establecida entre
socios activos cuya fortaleza radica en los aportes distintos
pero complementarios que cada uno hace para alcanzar un
propósito común acordado por todos. Las alianzas son una
estrategia para impulsar el desarrollo y mejorar la
convivencia y la gobernabilidad.
El
Programa Nacional de Alianzas> trabajó de 1996 a 2005 en la
identificación de casos exitosos de alianza entre el sector
público, el sector privado y organizaciones ciudadanas para
recoger aprendizajes, promover la adopción de las alianzas como
una forma efectiva de intervención social y apoyar
selectivamente algunas experiencias para su expansión, replica o
consolidación.
El Programa funcionó como una alianza constituida a nivel
central por la Fundación Corona y el Banco Mundial, con el apoyo
del Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino
Unido y la Fundación Interamericana, y a nivel regional por
universidades y centros de investigación que actúan de forma
descentralizada a través de seis nodos regionales.
Fueron creados para ofrecer soporte al programa en las
convocatorias para la identificación, documentación y
divulgación de alianzas y en general en todas las actividades
del programa.
Operaron en universidades y centros regionales de investigación
y pueden ser consultados para recibir apoyo técnico en la
conformación y fortalecimiento de las alianzas.
A partir de julio de 2006 la coordinación del programa
será asumida por la corporación Consorcio para el Desarrollo
Comunitario, una alianza estratégica constituida desde 1995
entre organizaciones no gubernamentales que comparten una nueva
dimensión de la construcción de comunidad y de la participación
social. Actualmente, está conformado por las fundaciones FES,
Codesarrollo, Corona, EPSA, Restrepo Barco, Smurfit Cartón de
Colombia, Social, Sociedad Portuaria Regional Buenaventura,
Unión Fenosa y Fundaempresa y ha contado permanentemente con la
cofinanciación y apoyo de la Fundación Ford.
Su misión es promover y fortalecer integralmente a las
organizaciones comunitarias de desarrollo -OCD- para contribuir
a la construcción de una sociedad equitativa, próspera,
democrática y en armonía con el medio ambiente.
La realidad primero que la teoría
El Programa Nacional de Alianzas surgió de dos iniciativas
distintas pero complementarias. De una parte, el Banco Mundial,
con el apoyo de la Fundación Interamericana y del PNUD,
emprendió en varios países de la región y en asocio con
organizaciones no gubernamentales, universidades, centros de
investigación y líderes cívicos un programa cuyo objetivo era el
de promover y facilitar la creación de nuevas alianzas entre
gobiernos locales y regionales, otros organismos del sector
público, empresas privadas y organizaciones cívicas y
comunitarias, con el fin de impulsar iniciativas para la
superación de la pobreza.
El programa en Colombia partió de las experiencias específicas
de alianzas para sistematizar un aprendizaje sobre el qué, el
porqué, el cómo y los resultados de las alianzas. Las
estrategias desarrolladas fueron: i) la identificación,
documentación y difusión de casos de alianzas entre gobiernos,
organizaciones sociales y empresas privadas; ii) el análisis y
la sistematización de los beneficios de las alianzas y los
medios para lograrlas; iii) la divulgación de las lecciones y el
fortalecimiento de la capacidad local para establecer alianzas
y, iv) el reconocimiento público de los innovadores y el apoyo a
las alianzas establecidas.
En forma simultanea la Fundación Corona, a través de su área de
Gestión Local y Comunitaria inició una actividad exploratoria en
torno al tema de las alianzas entre organizaciones ciudadanas
con los sectores público y privado en siete ciudades del país.
La idea era aprender a partir de experiencias realizadas en
contextos reales y lideradas por actores concretos, pero también
divulgar experiencias innovadoras y replicables en la materia y
explorar líneas de trabajo en esta dirección.
Con base en esas primeras experiencias de ambas instituciones,
se llegó a la decisión de consolidar esos dos esfuerzos en uno
solo hacia el futuro: el Programa Nacional de Alianzas para la
Superación de la Pobreza, que adelantó convocatorias en 1997,
1998, 1999 y 2002.
Una
alianza entre amplios sectores de la sociedad civil con
gobiernos locales y sectores privados genera respeto entre los
actores del conflicto y reduce la vulnerabilidad de los más
débiles.
Las alianzas mejoran la convivencia por su legitimidad,
por la capacidad de movilizar públicamente a amplios sectores
sociales en contra de las acciones armadas y por la posibilidad
de desarrollar estrategias para la defensa de las vidas de sus
miembros, la seguridad de sus familias y la de sus fuentes de
trabajo.
Pero también por la capacidad de generar alternativas de
solución a los problemas que origina la violencia o vienen con
ella, así como de desarrollar estrategias de avance en la
resolución de conflictos, favorecer el acceso a la justicia y
colaborar con las autoridades en la protección del territorio.
Las alianzas no pueden resolver totalmente el conflicto armado o
las situaciones de violencia que puedan afectar a una localidad
o una región, pues hay un complejo conjunto de factores
asociados a ellas, pero sí pueden crear o fortalecer un
tejido social y unas formas de participación y colaboración
entre la población que la haga mucho menos vulnerable a sus
efectos.
Porque juntos vencen el miedo, reducen la fragilidad de
las posiciones individuales y elevan la legitimidad, factores
que les permiten emplazar a los actores armados para conjurar la
agresión, imponer procedimientos civiles para la solución de los
conflictos y resistir el impacto de la violencia cuando se
manifiesta.
Asambleas Ciudadanas como las creadas en Tarso, Sonsón,
Pitalito, Catatumbo o Micoahumado, por ejemplo, han desplegado
toda su fortaleza colectiva para defenderse de la agresión
armada y trabajar conjuntamente para construir convivencia.
En estas alianzas se busca la disminución de tensiones para la
vida en común y la reducción de brechas políticas, grupales,
étnicas o territoriales, así como el fin de la polarización y la
fragmentación social. | más..